Lección 10: Tu camino hacia la una vida mejor acaba de empezar

Seguir los consejos de los frikis de la productividad personal es genial. Pero cada persona es un mundo y, lo que funciona para unos, no funciona para otros. Además, al esto de la mejora de la productividad no deja de ser un cambio en nuestras rutinas, y las rutinas diarias dependen de las circunstancias de cada uno.

 

Empezando por el principio

 

Si quieres mejorar tu productividad, lo primero primerísimo que necesitas es tener ganas de hacerlo. Se que parece una perogrullada, pero la motivación es lo que mueve a las personas. ¿Por qué me debo esforzar en mejorar si no tengo un motivo para hacerlo?

Antes de plantearte cualquier tipo de cambio en tu vida, por pequeño que sea, deberías preguntarte por qué quieres hacerlo y descubrir la raíz de tu motivación. Si no encuentras ninguna razón, o te mueve una razón puntual, es muy probable que el impulso desaparezca en unas pocas semanas y tu esfuerzo sea en vano.

 

La productividad se consigue mejorando tus hábitos de vida

 

Cuando hablamos de los sistemas de mejora de la productividad nos referimos a enfoques específicos a la hora de afrontar tareas, a modificar nuestra filosofía de vida y a eliminar rutinas que nos lastran. En definitiva, la productividad personal es una cuestión de modificar tu forma de vida en conjunto cambiando tus rutinas, sin prisa pero sin pausa.

Los hábitos de vida se corrigen con esfuerzo y constancia. Tampoco debería ser algo que nos suponga un cambio radical o un gran sacrificio, pero si requiere que estemos comprometidos con la causa. ¿De verdad tienes las ganas necesarias para mejorar tu vida poco a poco?

 

Los hábitos de vida se mantienen en el tiempo con motivación

 

El principal motivo por los que fracasan las técnicas de productividad personal es porque no somos capaces de mantenerlas en el tiempo por falta de compromiso.Todo el mundo empieza con muchas ganas, aplicando todo lo que ha aprendido en un seminario o ha leído en un libro.

A mucha gente le ocurre que todo esto funciona bien durante unas semanas, pero pasado varios meses el impulso inicial ha desaparecido y, echando la vista atrás, descubren que apenas han mejorado con respecto al año anterior.

La gente que de verdad aprovecha lo que ha aprendido es aquella que tiene la motivación necesaria para aplicar sus conocimientos todos los días. Si de verdad quieres mejorar tu productividad debes encontrar la forma de mantener tus ganas por hacerlo a lo largo del tiempo. A mí me llego la inspiración después de hacer el curso “Descubre tu talento” de Álvaro López Morcillo, un tipo realmente encantador. Siempre tengo en mente que el objetivo de ser productivo para mí es vivir como me apetezca ;) 

Yo siempre comparo el ser improductivo con estar gordo. Es más fácil estar gordo que estar en forma, pero estar en forma tiene muchos beneficios para la salud que hacen que merezca la pena el esfuerzo.

 

No cerréis las puertas a ningún cambio

 

El mayor escollo a la hora de cambiar vuestra percepción del mundo y vuestras rutinas sois vosotros mismos. He oído un montón de veces frases como “esto te funciona a ti, pero a mi no me funcionará”.

Bueno, es posible que a ti no te funcione, pero deberías por lo menos intentarlo. Si no intentas aplicar nuevas técnicas no sabrás nunca si estas mejoran tu forma de vida.

 

Quedaos con lo que mejor funcione

 

Hay consejos que supondrán una mejora en vuestra vida y otros que no. Prueba lo que crees que puede resultarte útil, quédate con lo que te ha funcionado mejor y desecha el resto. Al final llega un momento en el que las pequeñas mejoras suponen un gran cambio.

A mi me ocurre a menudo que, aunque he intentado aplicar una técnica o un truquito y el experimento no ha salido demasiado bien, me quedo con algunos detalles útiles para aplicar a mi día a día.

Por ejemplo, hace tiempo leí un libro sobre técnicas de estudio. No pude aplicar muchas de las cosas que decía ese libro a mi trabajo, pero me quedé con un consejo que parece absurdo: los subrayadores amarillos cansan más la vista que los de otro color porque la luz de las bombillas es amarilla.

 

No hay marcha atrás

 

Una vez apliquéis nuevas prácticas a vuestro propio sistema y comprobéis que funcionan fenomenal, tenéis que ser lo bastante fuertes para no volver a los viejos e improductivos hábitos de los que venís. Si habéis incorporado una mejora es precisamente por eso, porque mejora vuestra vida. ¿Por qué volver a lo que teníais antes?

 

No existe la verdad universal

 

Los consejos que intentamos compartir los bloggeros son aplicables a cualquier persona, pero debéis quedaros con lo que os resulta más útil a vosotros. Poco a poco iréis cristalizando vuestro propio sistema de optimización del tiempo que probablemente sea un híbrido irreconocible entre todos los sistemas de los que habéis aprendido a lo largo del tiempo.

¡Quien sabe, quizás os sintáis tan orgullosos de lo que habéis conseguido que decidáis escribir un blog y compartir vuestra experiencia con todos nosotros!

 

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