El corazón de tu productividad no puede ser cuidarte a ti mismo

El corazón de tu productividad no puede ser cuidarte a ti mismo

El corazón de tu productividad no puede ser cuidarte a ti mismo

Estoy enfadado. Bastante enfadado. Me molesta enfadarme con compañeros, pero debo dar mi opinión.

Muchos de vosotros os estáis haciendo emprendedores. Y, muy juiciosamente, habéis decidido aprender cómo podéis ser más eficaces. La vida del emprendedor es dura, estresante y, si no sabes gestionar todo lo que conlleva, te acaba devorando. Muy bien hecho amigos.

Entonces acudimos a expertos que nos enseñan  ser más eficaces y productivos. Nos apuntamos a un seminario de fin de semana donde nos van a explicar cómo optimizar nuestro tiempo. ¡Que interesante!

Y miro el horario:

  • 9:00 desayuno empoderizante
  • 10:00 Meditación
  • 11:00 Ejercicio “cuales son nuestros bloqueos mentales”
  • 13:00 Expresión corporal

Y así todo el fin de semana.

¿Sabéis donde se hacen cosas prácticamente calcadas? En los retiros espirituales tipo “new age”. Lo se bien porque yo mismo fui a varios en una época de mi vida en la que estaba buscando respuestas. Puede que allí aprendas algo (yo desde luego lo que aprendí fueron un montón de cosas, cada cual más oscura y decepcionante)

Independientemente de que estas cosas puedan o no servir para algo. Para lo que desde luego no sirven es para hacer que tu negocio tenga éxito. A ver, entendedme bien. Yo soy el primero que dice que meditar es bueno, que hay que comer saludable y este tipo de cosas. Pero tu productividad en particular, y la de tu negocio en particular (incluso si somos un negocio/persona) no pueden basarse en tu nivel de electrolitos ni en que te sientas emocionalmente dispuesto.

Se me ocurren por lo menos 4 cosas que yo enseñaría antes:

 

1.- Tener un sistema de prioridades

Si no sabes que es lo importante, no puedes saber hacia donde te diriges. Lo más improductivo del mundo es caminar hacia un sitio al que no quieres ir.

2.- Tener un sistema de toma de decisiones

Una vez sabes a dónde quieres ir, tienes que saber diferenciar las cosas que te ayudan a llegar de las que no. La productividad personal es, sobre todo, un problema de decisiones.

3.- Establecer unas rutinas

Cuando ya sabes más o menos donde ir y cómo llegar, tienes que crear un esqueleto sobre el que construir tu día. Sin una rutina mínima no hay productividad a largo plazo.

4.- Gestionar los imprevistos

Como sabemos que continuamente llegan interrupciones, tareas no contempladas o avatares del destino que debemos gestionar, es muy importante saber cómo lidiar con ellos de forma eficaz.

5.- Tener energía para llevar a cabo tu plan

Ahora sí. Has establecido un sistema y tu eres el centro. Cuídate, aprende a sacar el máximo partido a tu energía y haz lo necesario para estar sano, afilado y motivado todo el tiempo.

 

Pues eso. No estoy en contra de que se hagan seminarios exhaustivos sobre el punto 5, independientemente de si me creo o no algunas de las cosas de fondo. Pero hacer el punto 5 sin los 4 anteriores es como decirle a alguien cómo funciona el acelerador de su coche sin explicarle que son los pedales y el freno. No solo es incorrecto, es peligroso.

Por favor amigos productivos. Quiero que podáis vivir de vuestro negocio. Quiero que cada uno de nosotros pueda hacer lo que le de la gana. No soy consultor. No os vendo nada. Quiero que no os la peguéis. Cuidado con dejaros cegar.

¿No paras en todo el día y aún así no llegas a todo?

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