El día a día como un ciclo de mejora contínua

El día a día como un ciclo de mejora contínua

Hace unos días hablábamos del Círculo de Deming, una forma de estructurar los ciclos de mejora continua de los procesos.

Escribiendo el último artículo en el que hablaba de cómo aplicar la filosofía del Círculo de Deming a nuestra vida personal, se me ocurrió una idea para un experimento que pienso aplicar en mi mismo pronto.

La cuestión es que la productividad personal está basada en rutinas y hábitos, que realmente no dejan de ser un conjunto de buenas prácticas que estructuramos en el tiempo para hacer las cosas que creemos que tenemos que hacer de la mejor forma posible.

En realidad, nuestra rutina diaria no deja de ser un proceso cíclico que comienza con levantarnos y termina por dormirnos. Lo que hagamos antes de dormir, la hora a la que nos vayamos a la cama o lo que hayamos cenado condiciona el ciclo siguiente. Entre estos dos hitos tenemos decenas de bloques de tiempo predefinidos y formas de hacer las cosas que, mirados desde un punto de vista industrial, podrían equipararse a procesos y subprocesos.

Tenemos un proceso de veinticuatro horas bien definido que contiene unos subprocesos que, a poco que seamos organizados, también estarán bien definidos.

¿Por qué no establecer ciclos de mejora continua en el proceso más importante de nuestra vida que es el día a día?

Por mi parte, ya estoy planificando pequeñas mejoras para implementar la primera iteración de mi Círculo de Deming particular. Como es un experimento, no voy a ser muy radical con mi primera planificación: probaré a adelantar un poco mi hora de levantarme y mover mi hora de hacer ejercicio a por la mañana, dejando las tardes para estudiar un nuevo proyecto que estoy pensando en afrontar.

Si que seré estricto en la estructuración del Círculo de Deming. Probaré tres semanas a ver que tal me va, mediré los resultados en términos de bienestar, aprovechamiento del tiempo y objetivos semanales cumplidos. Con estas mediciones, durante la cuarta semana del mes pensaré que merece la pena incorporar definitivamente a mi rutina y emprenderé las acciones necesarias para que esta incorporación pueda ser indefinida.

Ya os comentaré que resultados voy obteniendo. Quizás esté dando un pasito más en mi objetivo de obtener una mejor versión de mí mismo o quizás estoy a punto de hacer algo realmente raro, pero me apetece probar a ver que pasa :)

¿No paras en todo el día y aún así no llegas a todo?

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