Gestión de Interrupciones: día en verde o día en rojo

Gestión de Interrupciones: día en verde o día en rojo

Una de mis estrategias preferidas para evitar las interrupciones en el trabajo el la técnica de la tarjeta roja. Este es un truco que te proporciona una ventana de tiempo de una ventana de tiempo de una o dos horas para poder dedicarte a lo que realmente tienes que hacer, con una concentración máxima y sin que nadie te moleste.

Últimamente me pregunto qué pasaría si pudiéramos extender esta práctica a días completos. Se podría fijar un día a la semana y marcarlo como día en rojo, es decir, un día en el que nadie te moleste por ningún motivo, no asistas a reuniones, no contestes emails… dedicarte única y exclusivamente a realizar tareas que requieren una gran concentración.

Disponer de un día así de vez en cuando nos permitiría sumergirnos a fondo en una sola tarea en concreto, permitiendo desplegar toda nuestra concentración, imaginación y capacidad de abstracción para acometer un trabajo complejo. Sería un momento ideal para trabajar en cosas como planificaciones a medio y largo plazo, diseño de estrategias o cualquier otro tipo de tarea que requiera visión global y mucha capacidad mental.

En ciertos casos como oficinas muy ruidosas o trabajos con componente de cara al público, sería conveniente disponer de un ambiente de trabajo completamente distinto al habitual para marcar las distancias con nuestras tareas rutinarias y maximizar los efectos de un día en rojo. En ciertas oficinas se dispone de despachos especiales para este tipo de momentos de máxima concentración. Otros aprovechan áreas comunes en las que solo hay gente en los momentos de descanso. También existe la posibilidad de teletrabajar, tener tu día a solas con el trabajo en el lugar más tranquilo y apacible que puedas imaginar.

Evidentemente aplicar una técnica así no es posible para todo el mundo. Su efectividad dependería de poder olvidarse del día a día completamente y concentrarnos en otro plano de trabajo, por lo que las tareas de más “mundanas” tendría que ser cubiertas por un compañero con unas capacidades similares o simplemente ese dñia quedarían sin hacer.

Debo decir que es solamente un pensamiento y que nunca he tenido la oportunidad de aplicar algo similar a mi propio trabajo. Supongo que hacer algo así requiere una cultura empresarial muy concienciada con la importancia de la concentración y que confíe plenamente en la profesionalidad de sus empleados, lo que por desgracia todavía no es muy frecuente en España. Sin embargo, me consta que en grandes empresas orientadas a objetivos es una práctica relativamente frecuente.

Espero poder marcar días en rojo en mi calendario en el futuro para comprobar su efectividad.

¿No paras en todo el día y aún así no llegas a todo?

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Ya hay 2 comentarios en este artículo. ¡Tu opinión me interesa!

  • Hola. Muy buen artículo y muy buena web!

    En concreto yo he conseguido hacer también esto en mi trabajo en una oficina en la que no para de entrar y hablar la gente. Para ello me pongo los cascos con heay metal y paso de lo que digan, cuesta pero mejora mucho. También he conseguido asistir a las reuniones en las que no tengo nada que decir.

    Saludos de otro desarrollador web más junior.

    • Me alegro de que te haya gustado Héctor. Y me alegro más todavía de que hayas conseguido implantar este sistema.

      Yo comparto lo de ponerme los cascos con Heavy Metal y olvidarme de todo en determinados momentos, pero también hay que dar cancha a los compañeros de vez en cuando ;)

      Lo de la reunionitis es un tema que da para llenar un libro. Ya hablaremos de ella otro día.

      ¡Gracias por compartir tu experiencia compañero!

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