La Senda del Samurai como guía en el trabajo: Bushido 2.0

La Senda del Samurai como guía en el trabajo: Bushido 2.0

Para los samurais del Japón feudal, existía un código implícito en su forma de actuar en torno al cual debían regirse si querían ser bien considerados dentro de una sociedad donde la posición social y la opinión publica tenían una gran importancia. Estos principios no se recogen en un manual, sino que es una forma de entender el mundo a través de la rectitud llamado Bushido, que con frecuencia se traduce como el Camino o la Senda de Guerrero.

A principios del siglo XVII, existió un samurai llamado Miyamoto Mushashi que escribió un libro muy conocido llamado El Libro de los Cinco Anillos donde daba a conocer sus reflexiones acerca de lo que para el era el Bushido. Según Mushashi, las virtudes que debía contemplar un buen samurai eran siete.

Para mí, que soy un gran amante de la filosofía oriental, estas siete virtudes son en realidad principios universales que podemos aplicar a cualquier faceta de nuestra vida y, por supuesto, en nuestro trabajo.

 

1. Gi: honradez.

Es uno de los principios básicos para la convivencia en el trabajo. Nunca te apropies del trabajo de tus compañeros y te pongas medallas por los méritos de los demás. Además de crear un clima de tensión innecesario y poner trabas al trabajo en equipo, acabarás metido en problemas tarde o temprano cuando necesites ayuda para hacer algo y nadie quiera echarte una mano. Si en una reunión alguien intenta atribuirte un mérito que no mereces, debes ser sincero y reconocer el esfuerzo de tus compañeros.

 

2. Yu: valor heroico y bravura en la acción.

Nuca debes tener miedo de afrontar nuevos retos. Los nuevos retos son los que nos hacen crecer como profesionales, nos hacen adquirir nuevas destrezas y, en definitiva, nos hacen trabajadores más cualificados y más sabios. No tengas miedo de salir de tu zona de confort de vez en cuando e intentar hacer cosas en tu trabajo a las que nunca antes te habias atrevido.


3. Jin: compasión.

Uno de los pilares del compañerismo es la solidaridad. Si ves a un compañero en apuros y puedes ayudarle, ayúdale de buena gana. Esto no solo mejorará la relación con un colega de trabajo y te hara sentir mejor persona  sino que quizás, si se da el caso,  el te pueda ayudar a tí cuando lo necesites. Ya sabes, hoy por tí mañana por mí.

 

4. Rei: cortesía.

Nunca he entendido por qué hay gente que su primera postura ante algo es ser desagradable. Lo mejor para mantener un clima de trabajo sano es ser siempre cordial. Evidentemente, no puedes ser amigo de toda la gente que trabaja contigo, pero si puedes ser amigable o, como mínimo, educado. La cortesía tiene además la ventaja de que minimiza las situaciones violentas y fomenta el intercambio de opiniones.


5. Melyo: honor.

Para mi, que soy un poco friki, siempre ha habido honor en mis estudios y en mi trabajo.  Honor es hacer las cosas bien, como deben ser hechas. Pon tu corazón y tu alma en tu trabajo, no menosprecies los detalles e intenta siempre sentirte orgulloso con la labor que has desempeñado. Da igual cual sea tu cometido, hazlo siempre lo mejor que puedas y tu trabajo dará frutos.


6. Makoto: sinceridad absoluta.

Para un samurai la sinceridad no era decir siempre la verdad, sino no deshonrar nunca sus palabras y respaldarlas siempre con tus actos. Si te comprometes a hacer alguna cosa, debes hacerla. Si fijas una fecha para presentar un trabajo, cumplela escrupulosamente. Si siempre eres fiel a tus palabras la gente confiará en lo que dices y siempre lo tendrá en cuenta.

 

7. Chugo: deber y lealtad.

Esta es sin duda mi virtud del bushido favorita. Aplicar la lealtad en el el ámbito laboral significa que todo lo que hagas en tus horas de trabajo debe obrar en beneficio de la empresa. Procura perseguir siempre las metas fijadas por los objetivos empresariales, aunque a veces no compartas su visión ni su entusiasmo. Sin embargo, esto no significa hacer todo lo que te ordenen sin rechistar: un samurai leal era aquel que no tenia miedo a decir la verdad a su daimyo aunque este no quisiera escucharla. En las reuniones, procura exponer tu punto de vista, argumentarlo para dar siempre a conocer tu opinión, pero debes acatar la desición que se tome finalmente.

 

Opino que tener presenter estas virtudes del Bushido pueden acercarnos a ser mejores personas y unos trabajadores más valiosos y respetados. Me gustaría, sinceramente, conocer vuestra opinión.

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Ya hay 6 comentarios en este artículo. ¡Tu opinión me interesa!

  • Este hilo es de mis favoritos.
    Me encanta Rei, Makoto y Jin.
    Me sorprende la última. Bueno… a mis jefes les encantaría. A ver dices… que reme a favor, ¿no? De eso se trata. No estoy conforme… pero remo a favor. Ya pero, Dani, si la empresa hace algo contraproducente… no sé, no lo entiendo bien.
    En parte te entiendo porque compartes rasgos con alguien que también crea buen rollo y sabe dirigir… pero… bueno, trataré de seguir este principio. Me parece útil en el sentido de que se asemeja a tener tu propio círculo, tu burtujita, pero saber dónde estás y “remar a favor de la empresa”, de manera que tu enfoque sea lo más positivo y productivo posible. No sé, al leer tus palabras me has animado. Es una forma muy buena de enfocar el trabajo diario.
    ^_^ Gracias por este blog.
    Nell.

    • Aunque duela decirlo, la visión de un solo individuo sobre lo que es contraproducente para la empresa es muy relativa. Como escribo en este artículo no solo es tu derecho, sino que es tu deber señalar porque las decisiones que se toman te parecen malas decisiones.

      Ahora bien, por encima de la visión del individuo está la visión del colectivo, y es difícil que un trabajador tenga todos los datos necesarios para conocer el alcance último y las consecuencias que acarreará la decisión que se tome.

  • Muy bueno,
    Pero creo que te has saltado uno:

    Todo samurai sabe que no hay victoria más honorable que aquella que se alcanza sin desenvainar la espada. Según situaciones se requiere de mucha disciplina para identificar el momento para la diplomacia o por el contrario es el momento del acero. Un Samurai no le teme al conflicto.
    No hay que tener miedo de sacar la mano a pasear (siempre figuradamente – nada de agarrarse de la solapa y liarse a guantazos en la oficina). Una discusión puede ser muy beneficiosa, siempre y cuando se ejecute de manera responsable y constructiva.

    Este principio se conoce como: 8. Yu+ (;P)

    Grandísimo post (Más grande blog, soy muy fan).
    Un abrazo,

    • Muchas gracias amigo! Discutir si no estás de acuerdo, siempre. Bajar los brazos y dejar de hacer bien tu trabajo porque no estás de acuerdo, eso si que no. Soy una persona muy crítica con lo que me rodea e intento hacerlo de un modo constructivo.

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