Ley del criterio ABC

Ley del criterio ABC

Hace unos días hablábamos de la necesidad de marcarnos objetivos relevantes, no simplemente objetivos. La Ley del criterio ABC va un poco en este sentido.

La ley del criterio ABC dice así:

Una pequeña parte del tiempo de trabajo lo destinamos a las tareas “tipo A” que son las que proporcionan la mayor parte de los resultados y el resto a tareas que aportan menos valor, que denominamos tareas tipo B o C.

La verdad es que se parece bastante al Principio de Pareto, no tiene grandes diferencias, pero con una aplicación mucho más práctica.

El criterio ABC se convierte en un sistema de catalogar nuestras tareas para darles una prioridad en función del peso real que tienen en lo concerniente a la consecución de nuestros objetivos.

Todas las tareas que te acerquen de forma crítica a una meta serán consideradas tareas del tipo A, las tareas que te acerquen ligeramente a tu objetivo serán consideradas de tipo B y las que no te acerquen a tu objetivo de tipo C.

Decía que se parece bastante al Principio de Pareto porque su traducción en porcentajes nos arroja unas cifras similares. La mayoría de las tareas diarias son de tipo B y C y nos aportan una ínfima parte de resultados que nos aportan las de tipo A.

De hecho, esta forma de categorizar se llama a veces principio para simplificar AC y se meten en la misma categoría las tareas de tipo B y C porque son simplemente las tareas que queremos evitar.

Por desgracia, todos los trabajos tienen tareas de tipo B y C que no podemos obviar, simplemente hay que hacerlas y representan el 80% de nuestra carga de trabajo. e
¿Qué podemos hacer entonces? La respuesta es automatizarlas. Por eso todos los sistemas de resolución de incidencias y servicios técnicos están automatizados por ejemplo.

Solo hay que pararse a pensar en cómo conseguirlo e invertir los recursos necesarios. Puede parecer una pérdida de tiempo al principio, pero recuerda los beneficios de afilar el hacha con respecto a talar árboles con un hacha roma.

Saber diferenciar lo importante de lo trivial es el primer paso hacia una mejora radical de tu eficacia.

Acerca del autor de esta entrada, Daniel Grifol

Hola. Me llamo Daniel y yo también pensaba que estaba hasta arriba de trabajo. Hace años me dí cuenta de que me pasaba el día haciendo cosas pero no llegaba a ninguna parte. Decidí dejar de quejarme, pararme a pensar un poco y aprender a trabajar mejor. Lo que aprendí te lo cuento en mi curso gratuito de Productividad Personal.

Deja un comentario ¡Tu opinión me interesa!

¿No paras en todo el día y aún así no llegas a todo?

Curso de productividad personal
Guía para trabajar de forma más inteligente
Consigue totalmente GRATIS estas 10 lecciones directamente aplicables a tu trabajo para aprovechar mejor tu tiempo y dejar de agobiarte por tener demasiado que hacer.