¿Pedir créditos? Si, pero con un objetivo

¿Pedir créditos? Si, pero con un objetivo

Siempre he tenido espíritu emprendedor, pero nunca tuve el suficiente dinero como para permitirme arrancar un negocio hasta que estuve lo suficientemente bien establecido como para no necesitarlo. Sigo dándole vueltas al tema de contratar un crédito rápido y utilizarlo de forma responsable.

El otro día tuve una interesante conversación con un viejo compañero de fatigas que me decía que todo esto de los préstamos online y de los microcréditos eran una estafa que habría que prohibir.

Yo lo veo de una forma muy diferente. Yo lo veo como una herramienta que, utilizada de la forma adecuada, puede abrirte puertas que tendrías cerradas de otro modo. Yo pienso en haber podido disponer de un crédito para crear mi primera web cuando ya tenía los conocimientos necesarios para hacer campañas de marketing online efectivas y la verdad es que siento que es una oportunidad perdida.

Todo depende del retorno de inversión (ROI) que pretendas tener y del factor acelerador que puede suponer el disponer de dinero rápidamente.

Pongamos un crédito terriblemente abusivo, que te da 3000 € en un año pero que supone un coste de 6000 € a devolver en 2 años. Si vas a usar estos 3000 € para comprarte una televisión, la televisión te va a costar 6000 € en realidad. Mal plan

Supongamos ahora que uso esos 3000 € para contratar una agencia de marketing que me haga una web orientada a la venta de mis infoproductos. Así a grandes rasgos, estudiando el mercado y la competencia, he calculado que podría ganar unos 500 € netos cada mes (nada con lo que volverse loco). Esto significa que con una inversión de 6000 € en dos años voy a obtener unos ingresos de 12000 €, o lo que es lo mismo, un ROI del 100%. Este no parece tan mal plan ¿verdad?

Todo depende de saber dónde te estás metiendo y calcular la dimensión del proyecto antes de iniciarlo. No debemos pecar de ser optimistas inconscientemente, pero tampoco podemos quedarnos paralizados ante el riesgo que puede suponer invertir.

Usados de este modo, los créditos suponen una herramienta muy similar a pedir la aportación de socios para comenzar un nuevo negocio o emitir acciones. Todas son fuentes de financiación que pueden ser más o menos eficientes siempre y cuando puedas ser capaz de obtener un ROI positivo.

Comprar cosas a crédito es siempre, siempre, siempre una mala idea para alguien que aspira al minimalismo económico y a la independencia financiera como yo.

Pero si vas a utilizar este crédito para arrancar un negocio, tienes un buen plan y cierta seguridad de que esa inversión te va a generar ingresos, entonces el crédito puede ser una herramienta muy útil que te ayude a arrancar.

Como nadie nos va a hacer un examen psicológico cuando pidamos un préstamo online ni nos va a preguntar a qué vamos a destinar el dinero, la única forma que tengo de intentar que la gente utilice los medios que el mundo digital pone a su disposición de una forma adecuada y responsable es mediante consejos es este pequeño espacio que he construido.

Recordad, las cosas no son buenas o malas en sí misma. Todo depende del uso que le demos.

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