Esta página es el índice vivo de una serie: los agentes de IA reales que tengo funcionando en TramitApp y Cruasan (soy CRO de ambas) y en mi propia vida, contados uno a uno. No son demos ni conceptos: cada uno tiene un propósito concreto, un historial de fallos y una lección aprovechable.
La tesis detrás de la serie es la de la empresa agéntica: los agentes útiles no son un chatbot para todo — son empleados digitales con un fin, con frenos, y con alguien que responde por ellos. Cada retrato cuenta qué problema había, cómo trabaja el agente un día cualquiera, qué falló por el camino y qué me ahorra.
Un retrato nuevo cada semana, los martes y jueves en LinkedIn y al día siguiente aquí. Si quieres el análisis semanal completo, está en la newsletter Empresa Agéntica.
La plantilla
- Orión, el cazador — outbound autónomo con señales públicas
- Golem, el notario — próximamente
- Belisarius, el consultor — próximamente
- Strategium, el orquestador — próximamente
- Sibila, el radar — próximamente
- Orfino, el mensajero — próximamente
- Cronos, el relojero — próximamente
- Heimdall, el vigía — próximamente
- Minos, el juez — próximamente
- Perséfone, la del inframundo — próximamente
- Caronte, el barquero — próximamente
- Cicerón, el del foro — próximamente
- Lázaro, el resucitador — próximamente
- Casandra, la profetisa — próximamente
- Jano, el de las puertas — próximamente
- Sócrates, el examinador — próximamente
- Valquiria, la de los caídos — próximamente
- Quirón, el entrenador de héroes — próximamente
- Dungeon Master, el director de partida — próximamente
- Séneca, el de las cartas — próximamente
- Eco, la de la repercusión — próximamente
- Oráculo, el del futuro — próximamente
- Watson, el cronista — próximamente